viernes, 9 de marzo de 2012

El epítome de la calidad

¡Saludos, hermanos! Mi nombre es Vidal N. Wachuku, pastor de las congregaciones en Miami, Florida y el Caribe. Como recordarán de mis publicaciones anteriores, soy un ministro de tiempo completo en La Iglesia de Dios Restaurada, habiendo estado empleado anteriormente como abogado en Nigeria.

Aquellos de nosotros quienes una vez estuvimos asociados con la Iglesia de Dios Universal bajo el liderazgo del Sr. Herbert W. Armstrong apreciamos la elegancia y la calidad por la cual la Iglesia era conocida universalmente. Los tres campus del Colegio Ambassador eran comparados por algunos con un “paraíso sobre la tierra”. Pasadena sobresalía particularmente y ganó consistentemente el premio por el campus más bello en los Estados Unidos.

Desde que Dios me llamó de vuelta a Su verdadera Iglesia, una cosa que ha dejado una impresión duradera en mí es ver la restauración de la calidad que era el distintivo de la Iglesia de Dios Universal cuando estaba en el carril.

Mi primera visita a la Sede de la IDR a principios de 2009 fue una experiencia muy placentera y reveladora. Fuimos recibidos en el aeropuerto por un ministro quien nos recibió tan cálidamente que cualquiera pensaría que siempre nos habíamos conocido. En todo el recorrido, durante los 30 minutos hasta la Sede de la Iglesia, él nos atrajo a pláticas animadas acerca de nuestras vidas y la Obra. Para cuando llegamos, ya nos sentíamos en casa. Esto fue realzado por la calidad con la cual fuimos recibidos. Tras entrar al vestíbulo del complejo de oficinas, la primera cosa que nos impresionó fue la calidad de primera clase, la cual fue obvia de inmediato. Instantáneamente tuvimos el sentimiento de que estábamos en un entorno especial y singularmente diferente—en el lugar desde donde la última y más grande Obra de la Iglesia de Dios estaba siendo dirigida.

Para cuando fuimos llevados a las oficinas de uno de los ministros, ya estábamos sobrecogidos por la serenidad a nuestro alrededor. Por encima de todo, la forma en que fuimos recibidos mostró la calidez y el afluente de amor del pueblo de Dios. Cuando hicimos el recorrido por el complejo, vimos a cada miembro del personal irradiando gozo y amabilidad a medida que llevaban a cabo sus respectivas tareas. Pero otra cosa sobresalió también: ¡escasamente podíamos creer que el mundo entero estuviera siendo alcanzado desde este complejo relativamente pequeño! Nosotros habíamos esperado ver un complejo masivo con un enorme personal pululando por todo el lugar—pero, en cambio, vimos a un grupo más pequeño, dedicado totalmente a la Obra (esto fue hace más de tres años—el personal es mucho más grande ahora). La atmósfera estaba cargada con el gozo infeccioso producido por el Espíritu de Dios. ¡Pudimos entender entonces por qué las revistas y los libros que habíamos estado recibiendo eran de tan alta calidad!

Conocer al Sr. David Pack fue otro momento decisivo. El hombre simplemente desafiaba todo lo que habíamos oído o leído acerca de él. Fuimos tomados por sorpresa momentáneamente. ¿Era este el hombre quien había sido etiquetado como “arrogante, cruel, hostil, inaccesible, sin amor y severo”, etc.? ¿De dónde obtuvieron sus “hechos” los autores de tales escritos maliciosos que circulan por internet? Nosotros no podíamos reconciliar lo que habíamos oído y leído con lo que estábamos viendo y continuamos viendo por los siguientes varios días que pasamos allá. Mi encuentro con el Sr. Pack me recordó de las palabras de apertura que mi profesor de jurisprudencia dio en el primer día que él entró a nuestra clase en mi año final de la escuela de leyes: “No crean lo que ‘ellos dicen’, porque ‘ellos’ no podrán decir lo que dicen cuando ‘ellos’ sean llamados a decirlo”.

En los días siguientes, notamos algo que difícilmente se encuentra en alguna otra parte. Todos los miembros del personal, ministerio y miembros legos por igual, estaban dispuestos a ayudar y a asistir en toda forma posible. Ustedes podrían ver y sentir la cooperación y la dedicación al trabajo sin la competitividad que impregna al mundo. Todos trabajaban como si no hubiera mañana. Había orden, precisión, cortesía y consideración los unos por los otros. ¡Por encima de todo, la calidad de Dios era reflejada en todo! ¡El cuadro que vimos fue aquel de una familia grande y feliz!

Recuerdo una experiencia de humildad en particular, la cual me mostró claramente el nivel de dedicación de los empleados. Yo había sido asignado para ayudar en uno de los departamentos, y, mientras trabajábamos, nos dieron las 6:00 p.m.—la hora oficial de cierre en los días de trabajo normales, excepto los viernes. Cuando noté que el hombre (asalariado) a quien yo estaba asistiendo no hacía ningún intento por irse y ya se acercaban las 6:05 p.m., yo le recordé amablemente que era hora de irse. Él simplemente se volteó, sonrió y dijo las siguientes palabras, las cuales han permanecido grabadas en mi memoria desde entonces: “Sr. Wachuku, es un enorme privilegio trabajar en la Sede de Dios y, como tal, no veo la hora”. Estoy seguro que otros quienes han tenido el privilegio de visitar la Sede de Dios corroborarían este sentimiento exhibido por los empleados en cada departamento.

Para nuestra vergüenza, debo confesar que en un punto, mi esposa y yo comenzamos a tener dudas de que todo lo que estábamos viendo y oyendo fuera genuino. Quizá en parte como un resultado natural de nuestros años como abogados (yo como defensor, mi esposa como fiscal), comenzamos a pensar que el escenario completo era demasiado bueno como para ser verdadero, y que a todos les había sido instruido estar en su mejor comportamiento durante los 10 días de nuestra visita. Aunque habíamos aprendido mucho en la corta estadía, cuando nos íbamos, estábamos determinados a regresar por un período más largo, creyendo que cualquier “farsa” que hubiera sido puesta para nuestro beneficio colapsaría con una visita más larga.

Esa oportunidad llegó un par de meses después de nuestra primera visita, cuando fuimos invitados a quedarnos por 10 semanas. Nos llenamos de gozo y alegremente aceptamos la invitación. Al igual que con nuestra primera visita, probamos—una vez más, para nuestra vergüenza—que lo que vimos no era un golpe de suerte o un espectáculo, sino la realidad de cómo operaba la Obra de Dios. El orden, la precisión, el amor, el interés, la preocupación, la amistad y el énfasis en la calidad penetraban todo. Los hermanos eran serviciales, siempre listos para transportarnos desde la oficina hacia donde nosotros quisiéramos ir. Jamás notamos—ni siquiera una vez—ningún sentimiento de desencanto. Quiero decir, ¿qué más podría pedir alguien?

Recientemente, pasamos otras siete semanas en la Sede de Dios, pero esta vez con nuestras hijas. Al igual que en las ocasiones previas, nuestra experiencia fue tremenda. El mismo afluente de amor e interés fue evidente adondequiera que íbamos. El mismo despliegue de calidad y estándares altos podía ser visto por todas partes. Nuestras hijas, visitando los Estados Unidos por primera vez, quedaron completamente “boquiabiertas” por todo lo que vieron en la Sede, además del hecho de que todos expresaron preocupación por ellas ya que llegamos en un invierno frío, el cual ellas jamás habían experimentado. Recibimos sugerencias de cómo sobrellevar la temporada, así como preguntas de si ellas se estaban manteniendo cálidas, de muchas personas diferentes, y sin que lo solicitáramos. Ellas fueron hechas sentir tan en casa que cuando les preguntaron si extrañaban nuestra tierra natal, ellas dijeron que lo único que extrañaban era a los parientes que se habían quedado—¡y esto a pesar del frío!

Hermanos, servimos a un Dios de calidad, y el único lugar donde Él está trabajando hoy refleja esto en una variedad de maneras. Como mencioné, al simplemente entrar a la Sede de la IDR, usted comienza a ver la evidencia de esto. Ustedes tienen la sensación de ser transportados a otro tiempo y espacio. La ausencia de caos y desorden es electrizante. La marcada apariencia profesional de los empleados es cautivante. La ética laboral es del más alto estándar. Los miembros del personal brillan con sonrisas en cada oportunidad. La paz interior y el gozo que viene de saber a quién están sirviendo irradian de cada rostro. Ustedes no ven el descuido común en muchos de los entornos laborales de hoy.

Otra cosa que también es notoria en la Sede es el funcionamiento armonioso del gobierno de Dios. Efesios 4:16 resume de manera apta cómo cooperan los diferentes departamentos: “de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas [griego: ligamento] que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”. Todos conocen su posición y las responsabilidades singulares que pueden venir con ella, y están contentos de servir voluntaria y gozosamente en las mismas. La cadena de autoridad promueve decencia, respeto y orden, y el personal fluye naturalmente con ella. Verdaderamente, aunque hay diferentes funciones y tareas para cada persona, todos trabajan juntos en amor como un cuerpo (I Cor. 12). Y como una máquina bien lubricada, virtualmente no hay fricción.

Las publicaciones de la Iglesia, aunque son dadas de manera absolutamente gratuita, son del más alto estándar, particularmente cuando se comparan con lo que varios grupos dispersados publican. Al ver su literatura y materiales, ¡ustedes deberían querer saber por qué sus líderes entregan publicaciones de bajo estándar a pesar de los millones de dólares de los que se apropian! Nuestros sitios web rcg.org, realtruth.org, y worldtocome.org no sólo contienen el más grande arsenal de materiales basados en la Biblia que el mundo ha visto alguna vez, sino también reflejan la calidad del Dios a quien servimos. ¡Los insto a que les den un vistazo serio!

De acuerdo con el dicho “como te ves te tratan”, ¡los miembros de la Iglesia de Dios se esfuerzan por presentarse como reflejos del Dios que creó el universo entero, y concluyó que Su creación era buena! Los sitios de Fiesta de la Iglesia exudan calidad y orden al grado que los propietarios de los lugares siempre nos quieren de vuelta. Lo mismo sucede con los salones usados para nuestros servicios.

Contrario a lo que vemos del “Centro Bíblico” del dispersado más grande y de otros, el Centro Ambassador de la IDR y sus productos representan excelencia, dedicación y dignidad. El comportamiento y la conducta de los estudiantes del CA no tienen rival, y los instructores son hombres probados quienes viven de acuerdo a lo que enseñan. Aunque yo he tenido el privilegio de pasar por la universidad, la escuela de leyes, e instituciones de entrenamiento para liderazgo e iniciativa empresarial, ninguna de ellas me preparó para la experiencia singular del CA. Este es un lugar que lucha por los más altos estándares de profesionalismo, etiqueta y decoro. Éste le prepara no sólo para ganarse la vida, sino para vivir al máximo el camino que Dios pretendía.

¿Cuántos ministros—y hermanos—en los diversos grupos de la séptima era están dispuestos a investigar por sí mismos? ¿Cuántos están dispuestos a visitar la Sede de la IDR y probar lo que he descrito? Oro porque todos y cada uno consideren profundamente todo lo que está siendo discutido en este sitio web—y den los pasos para regresar a lo que una vez creyeron y enseñaron. ¡Se deben a ustedes mismos—y le deben al pueblo de Dios bajo su liderazgo si son ministros o ancianos—el probar “si estas cosas eran así” (Hechos 17:11)!

miércoles, 22 de febrero de 2012

El viaje más importante

¡Saludos nuevamente! Mi nombre es Larry McElroy, y en mi carta previa mencioné que mi esposa y yo salimos de la Iglesia de Dios Unida en el otoño de 1999.

Me he preguntado, ¿hay un fruto más raro e importante sobre la tierra que la Verdad, la cual tan pocos parecen encontrar? Pero, además, ¿hasta qué punto iría para calificar para la vida eterna? y ¿cuánto esfuerzo ejercería para obtener la salvación? y por último, ¿Cuánto daría por servir aquellos que necesitan un mensaje poderoso de esperanza en estos tiempos apremiantes?

Todos han tenido su propio viaje después de la apostasía. Al salir de la Iglesia de Dios Unida (después de cuatro años allí), buscamos, tropezamos, observamos, visitamos, y en algunos casos tratamos de participar en una amplia variedad de grupos en nuestro intento de encontrar dónde estaba trabajando Dios. Podríamos clasificar los grupos de la siguiente manera:
  • Compañerismos—grupos flojamente organizados en los que hubo continuos conflictos y fricciones
  • Grupos de profecía—falsa profecía sin sentido era su objetivo principal
  • Grupos de “un tema”—tal como el calendario y grupos de nombres sagrados
  • Grupos intelectuales—líderes que no querían servir a las personas, pero tenían seguidores
  • Ministerios de Internet—con números 800 de llamadas para los servicios del sábado
  • Grupos reproduciendo las cintas del Sr. Armstrong—viviendo en el pasado y sin hacer nada para dar a otros la Verdad hoy en día
  • Grupos aislados—enseñaron a los miembros a dejar la gran ciudad, esforzarse para estar listos para vivir juntos, y no preocuparse de advertir al mundo
¿Qué buscar?

Algunos de estos grupos tenían una forma parcial del gobierno correcto—de arriba hacia abajo (no votación por los líderes), pero no era el verdadero gobierno de Dios. Tenía la forma, no la sustancia. ¿Qué faltaba? La integridad doctrinal como lo enseñó el Sr. Armstrong. Se formaron amistades con muchas personas en esta lucha de cinco años, pero la mayoría no entendía el engaño del compromiso o la importancia de la pureza doctrinal—retener lo que se nos fue enseñado (Apo. 3:11), durante la era de Filadelfia de la Iglesia de Dios. Aún estábamos por entender que nosotros mismos no apreciábamos lo que era la Verdad completa—debido a los más de 15 años de diluir la enseñanza (en la Iglesia de Dios Universal, Iglesia de Dios Unida y diversos grupos). También habíamos comprometido la Verdad de Dios.

Por nuestra cuenta

En 2004, estábamos por nuestra cuenta, reuniéndonos en nuestro hogar con nuestra familia y varios amigos. Una vez más, preguntamos, “¿Dónde está la Obra de Dios?” ¿Estaba la Obra destinada sólo a morir? ¡Las “iglesias de Dios” estaban contaminadas, disputas, tibieza, un consorcio confuso de individuos pensantes que estaban “muy bien” (Apo. 3:17)! ¡Cada grupo creyendo que ellos eran la respuesta! Ceguera causada por tantos que salieron de los “sendas antiguas” (Jer. 18:15).

Los de la 7ª era no quieren las “sendas antiguas” de la verdad (Jer. 6:16) establecidas por el Elías quien vino a “restaurar todas las cosas” (Mal. 4:5-6; Mat. 17:11-12). Muchos aprecian sus “nuevos conocimientos” y la aceptación de la sociedad—sin saber que no están complaciendo a Dios. Ellos no se pueden ver a sí mismos o su desesperada y potencialmente mortal condición espiritual.

Pida, busque, llame

Cuando estamos perdidos espiritualmente, ¿Qué hacer? Suplicar a Dios por su liberación es la clave. Habíamos estado vagando en un desierto espiritual tóxico de víboras mortales por cinco años. En enero de 2005, recuerdo levantarme en medio de la noche varias ocasiones y pedirle a Dios que me ayudara a encontrar la Verdad. Era el asunto más importante—no las organizaciones de “marca” reconocida—no grupos sociales—no líderes de alto rango—no intelectualismo. ¿Dónde se podría encontrar la simplicidad de la Verdad de Dios?

Una búsqueda en Internet me trajo a un anuncio. Hice clic en el anuncio y encontré el sitio web de La Iglesia de Dios Restaurada (IDR). Esto me guió a solicitar el Paquete de Explicación para los Dispersados (PED). Pronto recibí una caja grande de libros e información.

¿Hasta dónde?

Pregúntese a sí mismo, ¿hasta dónde puedo llegar para encontrar la Verdad? Yo me hice esta pregunta muchas veces. Pase casi la mayor parte de 1½ meses leyendo, “Unge tus ojos”, El Gobierno de Dios, y Yo os envío a Elías y restaurará todas las cosas, además de numerosos folletos y artículos. ¡Encontré la lectura fascinante! El tiempo voló y el entendimiento comenzó a llegar—“ungir sus ojos” es un proceso de cambio de vida—¡esto involucró arrepentimiento por permitir que la Verdad se deslizara de mi entendimiento! Esto significaba reconocer que otros a través de la sutileza y el uso de sus argumentos sobre crecer en conocimiento fueron guiados a rechazar las “sendas antiguas” de la verdad del pasado.

Ahora era tiempo para la acción. ¿Era la IDR real—o sólo otro grupo con una página web bonita? ¿Vivían ellos la Verdad? ¿Eran ellos una organización en “papel” o “cibernética”? Había sólo una forma de averiguarlo. La Palabra de Dios dice, “Examinadlo todo; retened lo bueno” (I Tes. 5:21). Otra vez, me pregunté a mí mismo, ¿hasta dónde llegaría para encontrar la verdadera Iglesia de Dios que enseña toda la Verdad? ¿Cuánto vale la vida eterna? ¿Qué estaba haciendo la Obra de valor puesto que no éramos llamados sólo a la salvación—sino ayudar a otros a conocer el amor de Dios y terminar la Obra? Ya que vivía en Utah en ese tiempo, tuve que hacer un viaje de 2.000 millas a través del país a un lugar en Ohio. En marzo de 2005, me dirigí a Wadsworth para averiguar si la IDR era lo que decía ser.

Llegar a la Sede de la IDR fue refrescante, desde una recepcionista sonriente, a las filas de la literatura desplegada, la hermosa decoración de las oficinas y salas de reuniones. Al llegar el jueves, me reuní con los directores de varios departamentos y el Sr. Pack. Éstas fueron las personas más amables y cordiales que he conocido en muchos, muchos años. ¡No me sentía como un extraño!

El viernes, tomé un paseo y pasé tiempo con cada director de departamento hablando de su área de responsabilidad—enfocándose en el rol del departamento en cumplir la Obra de Dios—su rol en enviar la Verdad al mundo. Había un sentido de urgencia en desarrollar revistas de calidad, utilizando la tecnología más eficiente, y el desarrollo de más habilidades efectivas del liderazgo para llevar la Palabra de Dios a un mundo moribundo. El enfoque estaba en llevar la Verdad completa al mundo y alimentar al rebaño.

Fui invitado a las casas de los miembros el jueves y viernes en la tarde y a un almuerzo el sábado, dónde muchos hermanos estuvieron presentes. Esto incluyó una comida deliciosa y un compañerismo edificante. ¡Esto era la hospitalidad de Filadelfia!

Mucho más podría decirse para describir este viaje más importante de mi vida—un viaje para probar dónde estaba siendo realizada la Obra de Dios. Esto era a dónde yo pertenecía. Me impactó especialmente las siguientes reflexiones durante la visita:
  • El enfoque de la IDR estaba sobre la Verdad
  • Las personas mostraban amor fraternal
  • Su deseo era terminar la Obra
  • Su enfoque era advertir a la Israel moderna
  • Pero también alimentar al rebaño de Dios
  • No hubo condenación por no “venir a la IDR pronto”
  • El espíritu de Dios estaba inspirando a estas personas
Reflexionando, como mi esposa y yo comenzamos en el 7º año de la IDR, quiero decir de manera inequívoca que esta carta no es acerca de mis logros, sino de la misericordia de Dios. Sin ella, nunca habría regresado al Cuerpo de Cristo. Es muy evidente que los caminos de Dios son “misericordia y verdad” (Sal. 25:10; Prov. 16:6; I Pedro 1:22).

De regreso al principio: La Verdad es el fruto más raro e importante sobre la tierra, y son unos pocos que la encuentran. ¿Hasta dónde vamos llegar para calificar para la vida eterna? ¿Cuánto esfuerzo vamos a ejercer para obtener la salvación? ¿Cuántos nos daremos por vencidos para servir a los que necesitan un mensaje poderoso de esperanza en estos tiempos de desesperación?

Exhorto a todos los ministros en los dispersados a hacer el mismo viaje. ¡Éste cambiará su vida!

viernes, 17 de febrero de 2012

¡Qué gozo estar de vuelta en el Cuerpo de Cristo!

¡Saludos hermanos y amigos!

Gracias por el ánimo que hemos recibido de muchos de ustedes. ¡Qué gozo haber regresado al Cuerpo de Cristo, con el Gobierno de Dios en lugar y todas sus partes haciendo la Obra con celo, encabezada por Jesucristo!

También sigue habiendo persecución para mí, algunas muy intensas. Todos los que han recuperado la visión espiritual, padecerán persecución. Al participar en esta Obra final de proclamación de las Buenas Noticias del venidero Reino de Dios, junto con las pruebas también experimentamos gozo. Ambos seguirán aumentando a medida que “veamos que aquel día se acerca” (Heb. 10:25).

Después de la muerte del Sr. Herbert Armstrong, durante la apostasía que sucedió en la Iglesia de Dios Universal, Jesucristo fue “bloqueado” y el engañador, Satanás el diablo, tomó control de la corporación de la iglesia. La división que siguió en los años posteriores en todos los dispersados fue muy desconcertante, sabiendo que Jesús dijo: “Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá” (Mat. 12:25).

Mi esposa y yo estamos muy agradecidos con Dios por contestar nuestras oraciones de ser llevados a donde Él verdaderamente está trabajando. Habíamos llegado a estar separados de la Verdadera Vid, pero ahora estamos reconectados. Como algunos de ustedes saben, he estudiado y empleado la agricultura bíblica desde hace décadas, y entiendo lo que sucede cuando una rama es cortada de una vid o árbol. El entorno en el que cae determinará cuánto tiempo permanecerá viva y volver a reconectarse, injertarse en la vid antes de que se seque por completo y, finalmente muera—para luego ser recogida y quemada. Hermanos, yo estaba marchitándome como parte de Laodicea, mientras la “ceguera y desnudez” se deslizaba en mi vida y trabajo. Me habían enseñado en contra de tomar una actitud y estilo de vida de Laodicea por décadas. Sin embargo, me había adentrado en ello por mí mismo. ¡Qué triste realidad!

Después de orar diligentemente por una solución, Dios realizó un milagro y nos guió a La Iglesia de Dios Restaurada. Fue una sacudida, por decir lo menos, pero también alentador para confirmar donde la Cabeza de la Verdadera Iglesia continúa Su Obra—y no sólo la continúa, sino grandemente la expande. Los frutos son realmente múltiples. ¡Lloré de la alegría que llevo dentro! Nosotros una vez más hemos encontrado la fe una vez entregada a los santos, el Gobierno de Dios, la Iglesia de Dios encabezada por Jesucristo, un apóstol en lugar, y un ministerio dedicado, el personal y los hermanos—todo encendido—vibrante y ¡muy ocupados haciendo la Obra de Dios!

Los dos estamos rendidos y muy agradecidos por regresar y ser aceptados, una vez más, pámpanos “reconectados” que aún conservan cierta medida del Espíritu Santo de Dios, pero ahora permitidos para producir buen fruto otra vez. Esto es debido a que estamos reconectados a la fuente del Espíritu de Dios. Es alentador recordar que cuando la “savia” (espiritualmente hablando, el Espíritu Santo) está realmente fluyendo, el pámpano injertado con el tiempo se adhiere más fuerte a la vid, capaces de llevar más grande y mejor fruto. Ésta es ahora nuestra visión y meta, y está disponible para todos en Laodicea. ¡Usted también puede ser liberado de la esclavitud! “…si alguno [singular, no alguna organización] oye Mi voz, y abre la puerta, entraré a él, [singular] y cenaré con él [singular], y él [singular] conmigo. Al [singular] que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, asó como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en Su trono” (Apo. 3:20-21).

¡Qué esto sea un llamado a la acción!

La semana pasada tuve el privilegio de viajar otra vez a la Sede mundial de La Iglesia de Dios Restaurada en Wadsworth, OH, y participé en una experiencia de trabajo estimulante y motivadora de tres días. La urgencia y la ética del trabajo que existen son inspiradoras.

Si usted no lo ha hecho, le insto a ir a rcg.org ahora mismo leer en línea u ordenar La verdadera Iglesia – ¿una organización o muchas?, El Gobierno de Dios – Entendiendo los oficios y deberes, y otros libros centrales (“Unge tus ojos”, etc.) del Paquete de Explicación para los Dispersados. Ellos son a la vez sobrios y alentadores—llamadas reales para despertar y que a la vez infunden esperanza.

miércoles, 15 de febrero de 2012

“¿No tengo el Espíritu de Dios?”

Algunos han escrito al Sr. Schurter bastante molestos, ya que sienten como si él creyera que no tienen el Espíritu de Dios. Esa impresión simplemente no es verdad. El pueblo de Dios reside en diversos grupos dispersados. Sin embargo, y esto es importante, ¡ellos son pámpanos cortados de la vid! Esto no quiere decir que ellos no tienen el Espíritu de Dios, sino más bien, que ya no están conectados al Cuerpo de Cristo, y los que no se vuelvan a conectar en algún momento se encuentran en peligro de tener el Espíritu disminuyendo y eventualmente podría desaparecer completamente.

El Sr. Armstrong entendió que alguien con el Espíritu de Dios necesita estar conectado a la Vid, y eso sucede sólo en el único, unificado e indiviso Cuerpo de Cristo.

“Hay muchos individuos y ‘grupos’ separados que difieren en la creencia y organización, sin embargo, suponen que son una PARTE del CUERPO DE CRISTO. ¿Lo son?”

“Algunos que han dejado la Iglesia de Dios dicen, ‘No he dejado a Cristo—sólo he dejado la organización. Yo adoro a Cristo a mi propia manera’”.

“¿Constituirán estos ‘cristianos’, individuos ‘solitarios’ o estos muchos pequeños ‘grupos’ aislados parte de la esposa preparada?”

“La misma pregunta de la vida y muerte eterna justo ahora es: ¿Qué es la esposa que se ha preparado a sí misma? ¿Está el organismo espiritual, unido, organizado y compactado—todos hablando la misma cosa—todos unidos a la única Vid y llevando fruto—todo en la Iglesia organizada edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, con Jesucristo la piedra angular, habiendo crecido a un edificio—un templo Santo, en el Señor, bien coordinado y unido por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente? o, ¿ será una conglomerado de ‘grupos’ desunidos y denominaciones y una serie de ‘cristianos’ individuales aislados, que han seguido a Cristo a su propia manera?”

“Una vez más, ‘El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama’ (Lucas 11:23). Los que no están con Cristo, DONDE EL DIRIGE en su iglesia, están desparramando y en contra de Él”.

“Pero considere más a fondo:”

“Jesucristo va a casarse con la iglesia de dios—llamada el cuerpo de Cristo. Ahora ¿está ese Cuerpo unido, organizado en un fundamento unido y firme, o es una variedad de individuos ‘solitarios’ y diferentes ‘grupos’?”

“¡El único propósito de la Iglesia es llevar a cabo la obra que cristo comenzó! Ésta es ahora el cuerpo en el cual el Espíritu Santo está trabajando. Y Dios estableció en la Iglesia, para organizarla, apóstoles, profetas, pastores y maestros”.

“La iglesia es el cuerpo de cristo. Y Jesús se representó a sí mismo como la vid, y nosotros los de Su Iglesia somos los pámpanos en esa vid. Obsérvelo—estúdielo—en Juan 15. Jesús no es varias vides separadas—¡Él es una vid! ¡Los miembros del cuerpo de cristo son los pámpanos!—pero no pámpanos separados y aislados. todos están unidos a la única vid—el cuerpo de cristo”.

“Los ‘cristianos’ o ‘grupos’ separados son pámpanos desgajados de la vid—¡el cuerpo de cristo! (“¿Está la Iglesia de Dios compuesta de muchos ‘grupos’ separados?” Las Buenas Noticias, 18 de dic. 1978)”.

La Iglesia de Dios Restaurada coincide con el Sr. Armstrong sobre los pámpanos separados de la Vid, debido a que el Sr. Armstrong está de acuerdo con la Biblia.

Siguiente, el Sr. Armstrong habla acerca de cómo una persona con el Espíritu de Dios puede existir temporalmente fuera del Cuerpo de Cristo. Esto incluye a algunos que son convertidos—se les dio el Espíritu de Dios en el bautismo—fuera de la verdadera Iglesia. Pero note lo que eventualmente debe suceder.

“¿Puede alguien que no sabe del verdadero Cuerpo organizado haciendo la Obra de Dios, y por lo tanto está fuera de él, ser miembro de la verdadera Iglesia que Cristo edificó? La respuesta es si—porque es posible que alguien se haya arrepentido, creído, y recibido verdaderamente el Espíritu de Dios—y estar siguiendo ese Espíritu a la medida que ve y entiende—que no sabe de la Obra organizada que Cristo está utilizando hoy en día. Pero ciertamente el Espíritu de Dios en él lo llevaría, a su debido tiempo, a su parte al Cuerpo organizado que el Cristo viviente está dirigiendo”.

“La respuesta es si—He sabido de algunos. Pero en cada caso, ya sea que ellos vinieron al organismo espiritual organizado que Cristo está usando en la verdadera Obra de Dios—o, cuando sus ojos se abrieron a la luz y la verdad, ellos lo rechazaron y perdieron el Espíritu de Dios. Y esto quedó ampliamente demostrado por los frutos” (“¿Exactamente qué es la Iglesia?” Mundo de Mañana, julio-agosto 1970).

Nosotros siempre entendimos que una persona que ha sido desasociada estaba fuera del Cuerpo de Cristo, sin embargo aún tenía el Espíritu de Dios—eso es, a menos que él o ella permaneciera fuera por demasiado tiempo y finalmente lo perdiera. Cada ministro sabe que en el pasado hubo quienes fueron desasociados y eventualmente traídos de nuevo a la Iglesia. Otros se fueron por su propia voluntad y regresaron. Estos podrían haber estado fuera de la Iglesia por meses o años. En casi todos los casos, estos no fueron re-bautizados. Ellos simplemente regresaron antes de que perdieran el Espíritu de Dios. Una vez que llegaron al arrepentimiento, se reconectaron a la Vid y comenzaron a crecer otra vez.

Obviamente entonces, es muy posible tener el Espíritu de Dios y estar fuera del Cuerpo de Cristo. Pero eso no significa siempre que esas personas se encuentran también dónde el Cuerpo de Cristo—la única verdadera Iglesia—está ubicado. El pueblo de Dios puede estar esparcido en diferentes grupos, pero ellos están fuera del Cuerpo de Cristo, y necesitan reconectarse a la Vid en algún momento.

Le exhorto a leer La verdadera Iglesia – ¿Una organización, o muchas? Para una explicación completa, incluye muchas citas del Sr. Armstrong, sobre lo qué es y no es la Iglesia. Pero antes de hacerlo, vuelva a leer las citas del Sr. Armstrong en esta carta y CREÁLAS en lugar de creer a los mentirosos en los púlpitos frente a usted que le dicen lo opuesto porque ellos compraron lo que los apóstatas les trajeron de parte de Billy Graham y otros protestantes.

viernes, 10 de febrero de 2012

Un grupo que inició en la fundación equivocada—Otra voz habla claro

¡Hola! Mi nombre es Larry McElroy. Actualmente soy un pastor en La Iglesia de Dios Restaurada sirviendo en el área de Kansas City.

Me di cuenta de la Verdad de Dios por primera vez en 1966 mientras escuchaba la WSM en Nashville. El Sr. Herbert W. Armstrong llegó a la radio después que terminó Gran Ole Opry el sábado en la noche. En ese momento, yo estaba asistiendo a la Universidad de Iowa y un amigo que estaba en una clase de religión comparativa mencionó que debía escuchar este presentador religioso. El Mundo de Mañana se convirtió en un hábito normal de escuchar. Cuando el Sr. Armstrong cuestionó mi forma de pensar sobre la navidad, fui a la biblioteca del dormitorio, busqué navidad—me di cuenta de que no era lo que había sido guiado a creer—y sorprendí a mis padres cuando me fui a casa para las vacaciones de navidad y les dije que no podría ya celebrarla. Me convertí en un colaborador en 1967 y fui bautizado en la primavera de 1969.

Eventos ocurrieron que me mudé a Phoenix, AZ, en diciembre de 1973 y conocí a una encantadora joven, Christine Tyndall. Nos casamos en 1974; posteriormente fui ordenado un diacono en (1984) y un anciano local de la iglesia (1992).

Sorpresas y trastornos sucedieron en la IDU en 1972, 1974, 1978 y particularmente en 1979, cuando el estado de California trató de tomar la Iglesia. Sin embargo, los mayores desafíos para la verdad y doctrina comenzaron después que el Sr. Armstrong murió (1986) y Joseph Tkach se convirtió en el Pastor General.
  • Cambios para la advertencia de Ezequiel comenzaron en 1988
  • Cambios en la doctrina de sanidad
  • Énfasis sobre los estándares saludables de alimentación eliminado
  • Uso de maquillaje aceptado
  • Uso de crucifijos
  • Posteriormente, grabaciones de la “naturaleza de Dios” por el Dr. Stavrinides
Mi esposa y yo notamos estas diferencias (algunas de ellas pequeñas y sutiles; otras no), pero no nos sorprendieron como deberían. El proceso gradual de ir a dormir parece tan “natural” y “reconfortante”. Mi esposa culpó su propia incapacidad por “entender los cambios”. Más tarde, el comportamiento de los hijos de numerosos ministros fue como un golpe en el estómago, con algunos casándose fuera de la Iglesia. ¿Cómo podría ser esto (II Cor. 6:14-18)? Los resultados fueron inevitables—varios regresaron al mundo, celebran la navidad y otros festivales paganos, y nunca regresaron a la IDU. Después, el código de vestir entró en una inmersión nasal—cabello largo y aretes en hombres y trajes reveladores y maquillaje para las jóvenes—¡todo se hizo para dar cabida al mundo! ¿Desde cuándo la Iglesia de Dios disminuye los estándares para dar cabida al mundo y abandonan los estándares (II Tes. 2:15) de un embajador cristiano (II Cor. 5:20; I Pedro 2:9)?

Nosotros continuamos en la IDU hasta principios de 1995. Miembros, incluidos nosotros mismos, hacíamos preguntas, pero los pastores permanecieron en silencio—“sólo espera, las cosas se resolverán”. Las personas estaban saliendo, copiando muchas de las cintas de audio del Sr. Armstrong y comenzando programas de las cintas, enviando correos electrónicos y faxes de los materiales escritos alrededor del mundo. Muchos estaban buscando, y escuchando respuestas, y consiguiendo poca dirección de su ministro local. ¡Se produjo confusión, ansiedad, desconfianza y desconcierto!

¿Qué estaba sucediendo? Muchos en el ministerio de tiempo completo se mantuvieron en “retirada” hasta que golpearon contra la pared del sábado y los Días Santos. Desde mi perspectiva, ¡ellos se estaban “escondiéndose detrás del rebaño” en lugar de guiar! Las ovejas estaban tomando el “gran golpe”—sus vidas rotas, la verdad destruida y los hogares divididos. ¡E1rebaño fue dejado indefenso!

El Sr. Tkach escribió lo siguiente: “El sábado y los Días Santos se convierten en tiempo santo para nosotros mientras los dedicamos a Dios, pero ellos no son tiempo sagrado en el sentido de que el antiguo pacto sigue vigente. Cuando el pueblo de Dios, que es santificado a través de la fe en Jesucristo, dedican tiempo para adorar a Dios, quien es santo, no porque el tiempo mismo es santo” (Reporte del Pastor General, página 4, 5 de enero, 1995). Después, “La señal de los cristianos verdaderos es la fe en Cristo, no guardar las fiestas anuales. Así que, como el sábado, guardamos las fiestas para celebrar la salvación en Cristo” (Ibid). ¡TAL BASURA FUE ARROJADA EN EL MINISTERIO! ¿Dónde estaba la indignación? ¡Golpeé mi puño en el escritorio cuando leí esto! Sin embargo la mayoría de los pastores todavía dijeron, “Espera, las cosas van a mejorar”.

Dejamos la Iglesia de Dios Universal en la primavera de 1995 antes de la Pascua y nos deslizamos en la entonces formándose Iglesia de Dios Unida (IDU). (Otros grupos no parecieron ser más viables en ese tiempo.) La atmosfera era un tanto feliz al principio. La Iglesia de Dios Unida parecía surgir de la nada como una respuesta a la oración. Después salimos de la Unida en 1999, nos enteramos que habían estado planeando la IDU por varios años antes—y no quise decir nada para mostrar sus intenciones. ¡Nosotros no teníamos ningún conocimiento de que fue ideado de tal manera! Qué de las ovejas—miles de personas se quedaron sin una respuesta—indefensas. ¿Muchos ahora golpeados hasta la muerte espiritual debido a que estos hombres no se mantuvieron por la verdad? Estos fueron los hombres que en su mayor parte dirigen a la Iglesia de Dios Unida hoy.

Ejemplos que reflejan el pensamiento de los líderes de la Iglesia de Dios Unida
 
Mi primera reunión con los pastores y ancianos de la Iglesia de Dios Unida fue en 1995. Un evangelista, ahora el líder de la IDU, vino a Phoenix. Se realizó una reunión con los pastores, ancianos locales de la iglesia y algunos diáconos—un grupo grande, ya que Phoenix tenía tres congregaciones de la IDU. El evangelista preguntó si tenían preguntas. La primera vino rápidamente de un pastor: “¿Cuándo vamos a obtener un aumento?” Yo no podía creer lo que oía—¡después de todo eso había sucedido, esto era crudo! Pero también fue muy revelador—la palabra “asalariado” vino a la mente. ¿Dónde estaba el amor por los hermanos? ¿Dónde estaba el deseo de llevar al pueblo de Dios a la seguridad? Más tarde en la reunión, se discutieron las finanzas. Tras una breve discusión, levanté mi mano y comenté: “El Sr. Armstrong dijo que debemos prepararnos para bajar nuestro nivel de vida”. ¡Ese comentario fue el “balde de agua fría” del día!

Después mi esposa y yo asistimos a la 2ª y 3ª conferencia de la IDU, llevada a cabo en Cincinnati, OH, y Louisville, KY, respectivamente. Nuestra primera conferencia tuvo hasta cierto grado una atmósfera como de Fiesta, pero ofreció un gobierno equivocado, votación, politiquería y codicia por el poder. Varias preguntas importantes fueron hechas: “¿Cuánto tiempo antes de obtener un seguro? ¿Cuán pronto tenemos jubilación?”

¡Qué barbaridad!

En las conferencias de 1996/7, presenciamos varias cosas que eran alucinantes, pero parecían no desconcertar a nadie:
  • Los nominados para estar en el Consejo de Ancianos publicaban sus currículos incluyendo sus títulos y logros, y por qué sería bueno para la posición.
  • Después de las elecciones de 1996, un recién elegido miembro del consejo vino a nosotros y dijo en voz alta y con los brazos abiertos, “bueno, ganamos—¡salgamos y celebremos!” No podía creer lo que escuchaba. Vi a mi esposa; ella me miró—¿cómo podría alguien tratar una responsabilidad tan superficialmente, de manera extravagante?
  • Votar para cambiar la doctrina de la iglesia se convirtió en una opción
  • La designación de una “Oficina central”, no una “Sede”.
Una reunión regional de los ministros de la IDU trajo otro descubrimiento. La reunión fue convocada para discutir, entre otras cosas, las comunicaciones con los hermanos. Un número de escritores de las Buenas Noticias de la IDU estaban presentes. El consenso de la discusión fue que nosotros no debíamos escribir o dar ningún mensaje que “ofendiera a nadie”. Levanté mi mano y pregunté, “¿Las personas se ofendieron cuando Cristo habló la verdad, cuando el Sr. Armstrong habló la verdad?” Una vez más, silencio—otro “¡balde de agua fría!”

Dentro de los siguientes dos años. La política en el Consejo llevó al presidente de la IDU salir y establecer su propio grupo. ¡Esto no fue una sorpresa, ya que el voto crea división! “Votar es política”, le dije a mi pastor local. Sin embargo, la mayoría de los ministros de la IDU pensaba que era la forma de evitar el “gobierno de un solo hombre”. Cuán engañosa es la naturaleza humana, que naturalmente se desvía de las enseñanzas del Sr. Armstrong, a quién Dios envió para “restaurar todas las cosas”. El gobierno equivocado dio lugar a malas decisiones, lo que condujo a una mayor división y a un espiral de la IDU cada vez más en la ceguera de la séptima era.

La doctrina y el servicio de la Pascua fueron oficialmente cambiados por la Oficina central. Esto dio lugar a volver al punto de vista del Sr. Tkach que “no existe tal cosa como el pecado físico”. Cuando hablé de esto con mi pastor local, él dijo: “Eso fue sólo Cincinnati”, y que no teníamos que estar de acuerdo. Sin embargo, por ser un anciano de respeto, se me requirió por los estatutos de la IDU apoyar la doctrina oficial. Yo no podía aceptar estos cambios y me negué a oficiar el servicio de la Pascua.

Para 1999, mi esposa y yo nos sentimos completamente fuera de lugar con el voto y las votaciones para los oficios y otras cuestiones. Habíamos asistido a la teleconferencia de la IDU donde otros hombres estaban hablando por quienes iban a votar y por qué. Yo no tenía nada que decir. Nosotros empezamos a darnos cuenta de que habíamos ido a dormir, y habíamos comprometido algunas enseñanzas vitales dadas al Apóstol de Dios y a la verdadera Iglesia.

Por sus frutos

Mi esposa y yo descubrimos que los líderes de la IDU no volvieron a las verdades establecidas por el Sr. Armstrong—ellos simplemente continuaron de donde estaban desde que salieron de la Iglesia de Dios Universal. El nombre del Sr. Armstrong fue dado de palabra cuando se ajustaba a la necesidad para calmar a los miembros que tenían serias dudas. Estos hombres en la mayor parte olvidaron o convenientemente dejaron de lado los oficios que Dios dio al Sr. Armstrong, un apóstol, y como el Elías para restaurar todas las cosas a la Iglesia después de la era de Sardis. Ellos no quisieron reconocer el oficio del Sr. Armstrong. ¡Si lo hicieran, serían incapaces de cambiar la doctrina más profunda de la Biblia—el gobierno—o cualquier otra doctrina! Muchos de estos hombres no creían en las eras de la Iglesia, ¡de lo contrario tendrían que admitir donde estamos en el tiempo y admitir que sus pies están firmemente arraigados en las arenas movedizas de Laodicea! Jesús dijo, “Por sus frutos los conoceréis” (Mat. 7:16, 20). Este es el estándar para evaluar el liderazgo de cualquier organización. ¿Cuál es el fruto que tiene la IDU y otras astillas y dispersados?

¿A dónde después de salir de la IDU?

Salimos de la IDU en el otoño de 1999 después de una Fiesta “sin vida” en 1998, con algunos sermones que aún se aplican al reinado de 1.000 años de Cristo y los santos, y ¡NADA sobre el Último Gran Día! ¡Nada más que relleno—comida espiritual no vivificante, “no desarrollo corporal” para sustentar a un rebaño cansado!

¿Dónde estaba la verdad? ¿Dónde estaba la verdadera Iglesia? ¿Dónde estaba la advertencia de Ezequiel siendo sonada? ¿Quién estaba haciendo la Obra? ¿Dónde estaba el rebaño siendo alimentado? ¿Cómo encontrar el camino cuando estás perdido? Estas preguntas exigían respuestas—¿de dónde vendrían las respuestas? ¡Estábamos en Laodicea y en necesidad de un serio llamado para despertar!

¡Lo obtuvimos! La aventura de una vida comenzó—el viaje para encontrar la verdadera Iglesia de Dios. Estábamos aún por vagar en un desierto espiritual tóxico por algún tiempo. Hubo muchas lecciones que aprender para nosotros—incluso desaprender. Pero finalmente llegamos a “casa”.

Actualmente, un número creciente está volviendo a la Verdad completa que una vez amaron. Ellos ven la diferencia dramática entre La Iglesia de Dios Restaurada y los grupos dispersados. Ellos ven que la unidad de propósito y la pureza doctrinal no se encuentran en otro lugar. Ellos ven la mano de Dios en Su única, indivisa y unificada Iglesia.

¿Qué acerca de usted?

sábado, 4 de febrero de 2012

Otro ministro habla claro – ¿Seguirá usted la voz de la Verdad?

¡Saludos, hermanos! Mi nombre es Gene Zhorne, un pastor asociado en La Iglesia de Dios Restaurada (IDR) en el área de San Antonio, Texas. Mi experiencia en la Iglesia de Dios se remonta a 1965, cuando mi esposa, Connie, y yo fuimos bautizados en la Iglesia de Dios Universal. Fui ordenado diacono más tarde en 1975, y en el ministerio en 1981.

Un recorrido rápido de 1990-2000, cuando la Iglesia de Dios Universal se salió completamente del carril de todo lo que Dios utilizó al Sr. Armstrong para restaurar a Su Iglesia.

Las doctrinas fueron diluidas, el gobierno se hizo prácticamente inexistente, y el caos general se apoderó. Aun puedo escuchar al Sr. Armstrong decir, “¡el gobierno lo es todo!” Sin embargo, como se vio después, pocos realmente creyeron eso—o mucho de todo lo demás que enseñó el Sr. Armstrong. Decenas de miles salieron de la Iglesia de Dios Universal durante este período de diez años, y se unieron a diversos grupos dispersados. La profetizada “apostasía” estaba en pleno desarrollo, y la última era (Laodicea) de la Iglesia de Dios estaba en marcha (Apo. 3:14)—una que había perdido el entusiasmo por la Verdad que alguna vez tuvo, y se instaló en un estado tibio.

Durante este tiempo, sin asistir con algún grupo, mi esposa y yo continuamos obedeciendo lo que se nos había sido enseñado, lo mejor que podíamos recordar. Ausentes en nuestro rancho, estuvimos separados de lo que estaba sucediendo en las diversas “iglesias de Dios”, y no pasamos mucho tiempo en Internet. Así que no estuvimos expuestos a saber donde Cristo estaba trabajando. Pensamos en ese momento, como muchos lo hacen todavía, que el Cuerpo de Cristo estaba dispersado, y que aún éramos parte de éste por nosotros mismos. Aún no sabíamos que habíamos perdido tanta verdad.

Entonces un día, fuimos guiados al Internet por un viejo amigo, un anciano (actualmente en uno de los grupos dispersados) que había conocido por más de 40 años. Recomendó que echáramos un vistazo a la IDR y al Sr. David Pack. Mirando hacia atrás, no podríamos estar más agradecidos por esta conversación—que fue el comienzo de un cambio para siempre en nuestras vidas.

Finalmente encontramos el sitio web de La Iglesia de Dios Restaurada y el libro “Unge tus ojos” en la página web “Por qué la apostasía y los dispersados de la Iglesia de Dios Universal”. Una palabra: ¡guau! Aprendimos cómo la obediencia a la orden de Cristo nos daría una visión clara para ver el estado miserable en el que nos habíamos desviado—y nos permitiría recuperar las partes de la Verdad que habíamos perdido a lo largo de los años. Se nos fue aconsejado “que de mí [Cristo] compres oro refinado en fuego” (Apo. 3:18) ahora, en lugar de pasar por la prueba de fuego de la Gran Tribulación después, a través de la cual la mitad de todos los laodicenos lo conseguirá.

Estuvimos en el Internet día y noche—como los de Berea “probando si estas cosas eran así”—si la IDR era exactamente lo que decía ser. No fue difícil reconocer la voz de la Verdad de Jesucristo (Juan 18:37), y supimos—más allá de duda alguna—que la IDR es la única verdadera Iglesia de Dios.

Mientras más leímos el libro “Unge tus ojos”, llegamos a la triste realidad de que estábamos demasiado “desventurados, miserables, pobres, ciegos, y desnudos”—tal como Cristo dijo que todo Su pueblo estaría al final de la era de Su Iglesia. Esto fue una vergüenza terrible en nosotros ante nuestro Creador. No obstante, nuestros espíritus se forjaron durante este tiempo de reflexión personal profunda.

Para comprender todo lo que contenía, tuvimos que leer el libro por segunda vez. Una pasada no era suficiente. Luego proseguimos a leer El Gobierno de Dios – Entendiendo los oficios y deberes, La verdadera Iglesia – ¿Una organización o muchas?, Sobreviviendo tiempos peligrosos, y Vino una apostasía, entre otros muchos libros ofrecidos en el Paquete de Explicación para los Dispersados (PED). Éste (literalmente) es un paquete muy revelador, una lectura obligada para todo el pueblo de Dios. Les exhorto a solicitar el PED y estudiar su contenido, tanto con la mente abierta como con la Biblia abierta. Al igual que mi esposa y yo, se sorprenderá de cuán lejos de la verdad se ha desplazado, al mismo tiempo que cree que usted está reteniendo. Y al igual que nosotros, usted será sorprendido de haber estado cortado de la Vid (Juan 15:2, 4), y el Espíritu Santo habiendo disminuido lentamente. ¡Pero luego estará lleno de gozo de que puede volver a ser conectado y tener la oportunidad de reponer todo el Espíritu de Verdad (Juan 16:13; I Juan 4:6)!

Poco después, comenzamos a asistir a los servicios de sábado con la IDR. No se puede imaginar cuán emocionados estábamos de estar de vuelta en el compañerismo con el pueblo de Dios, y con Dios y Cristo. Estábamos de vuelta en casa, y en el único lugar donde la Verdad completa de Dios está siendo enseñada.

El libro de Números, capítulo 13 y 14, pone de manifiesto un paralelo interesante en la orden que Dios le dio a Moisés. Él estaba por elegir a un hombre de cada tribu para espiar la tierra de Canaán—la “Tierra prometida”. Ellos debían ser “esforzados y animados, y traer fruto de la tierra, así como un buen reporte. No obstante después de reconocer la tierra por 40 días, sólo dos hombres, Josué y Caleb, de los 12 que fueron enviados, dieron un reporte exacto y positivo—que había una tierra que fluye leche y miel. El resto tuvo miedo de los habitantes de la tierra. Ellos carecían de fe en Dios para pelear en su camino a la tierra prometida. Debido a que un espíritu diferente estaba presente en Josué y Caleb, sólo ellos lo lograron.

¿Cuántos del pueblo de Dios permitirán que el temor e informes deshonestos que producen miedo los disuadirán de “espiar la tierra” de la IDR? Escuchar las mentiras le pone en riesgo de ser excluido de la tierra prometida—¡la vida eterna en el reino de Dios! Nuevamente, recuerde, sólo la mitad de Laodicea lo logra, y sólo a través del fuego de la Tribulación. No esperen hasta que sea demasiado tarde, hermanos.

Así como Dios, en Deuteronomio 22:9, nos dice que no debemos mezclar las semillas, tampoco debemos mezclar la verdad con el error. El resultado final con la semilla es un producto contaminado, muy inferior, y lo mismo se puede decir de las creencias mantenidas por los seres humanos. El error, como la levadura, finalmente se esparce en todo su anfitrión (Gál. 5:9). Pero a diferencia de la levadura en el pan, el resultado final para alguien con el Espíritu de Dios es que Él finalmente lo pierde, y con ello la vida eterna.

Cuán serio.

Recientemente tuvimos la oportunidad de visitar la Sede mundial de La Iglesia de Dios Restaurada durante varios días, y pasamos tiempo en el “corazón de la Obra”. Las palabras me fallan para describir adecuadamente lo que mi esposa y yo fuimos testigos—increíble celo, verdadera unidad de propósito, pureza doctrinal, amor fraternal—y el amor de Dios. Se puede ver claramente la evidencia del Espíritu de Dios trabajando.

Antes de nuestro viaje, habíamos “escuchado con nuestro oído”, pero ahora hemos “visto con los ojos”. ¡Y que espectáculo que contemplamos! Es sólo mucho más penetrante en nuestras mentes por ver de primera mano la Obra que se realiza en la Sede de Dios hoy, al igual que ocurrió en el pasado en Pasadena bajo el Sr. Armstrong.

Los dejo con esto: Al Sr. Pack se le ha sido dado la seria responsabilidad de advertir a la última era de la Iglesia de Dios. A alguien se le iba a dar esta función. En lugar de creer lo que escucha de los críticos, ¿Por qué no examina a la IDR por usted mismo? ¡Mire de cerca los frutos por usted mismo! Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis” (Mat. 7:16). Él no dijo, “¡Por las palabras de sus críticos o acusadores los conoceréis!” Los que conocen a Jesucristo seguirán Su voz (Juan 10:5, 27).

Existe sólo una Iglesia, como existe únicamente un Dios, una fe, un bautismo (Efe. 4:4-6). Toda una vez creímos esto—¿Qué sucedió que cambió su visión? Ceguera insertada, y la única forma de recuperarse es “Ungir sus ojos”.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Luchando contra la falsa doctrina

¡Saludos nuevamente!

Jesús hizo la pregunta en Lucas 6:46: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?” También dice, “Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres” (Mat. 15:9).

Muchos en el mundo lo profesan como Señor y Maestro, pero no le obedecen. Los siervos obedecen a sus amos, no obstante millones de cristianos profesos hacen poco o nada de lo que su supuesto “Maestro” les dice. Por el contrario, siguen lo que los hombres enseñan. Lamentablemente, más y más del pueblo de Dios actualmente están cayendo en la misma trampa. Ellos profesan seguir a Jesucristo, y profesan obedecer la Verdad, pero la realidad es que han perdido de vista muchas verdaderas doctrinas, y son “desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos” (Apo. 3:17). ¡Éstas son las palabras de Cristo—no mías, o las de cualquier otro hombre! Puesto que los verdaderos cristianos de la séptima era se encuentran en esta condición, Cristo les aconseja, “unge tus ojos con colirio, para que veas” (Apo. 3:18). Una vez más, éstas son las palabras de Jesucristo—¡no las de ningún hombre! Pero ¿cuántos hoy en día en las divisiones de la IDU, que profesan que Jesús es “Señor” y “Maestro”, están obedeciendo este mandato más directo?

La Iglesia de Dios Restaurada con frecuencia es acusada de “atacar” a otros grupos cuando señalamos sus errores. Esas personas olvidan que la Iglesia de Dios tiene la seria responsabilidad de advertir a los que se han desviado de la Verdad, sin importar cuán impopular sea nuestra advertencia. Tito 1:9 dice que un ministro debe ser “retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer [condenar] a los que contradicen [esto incluye a los que enseñan lo que es contrario a la Palabra de Dios]”. El siguiente versículo dice como Dios ordena a los ministros a hacer frente a esos que “contradicen”: es preciso “tapar la boca” (vs. 11) y ellos deben ser reprendidos duramente (vs. 13).

La IDR toma estas y otras ordenanzas similares de Dios al corazón, y trabaja activamente para identificar enseñanzas anti bíblicas, dondequiera que se produzcan. Cada vez que enfocamos las doctrinas y estándares de otras organizaciones, es por la preocupación genuina por los demás—y por sus vidas eternas. (Para una visión general de cómo exactamente la IDR es diferente de los otros grupos, lea este artículo.)

Esta tarea es cada vez más importante actualmente. Una lista de las condiciones del tiempo del fin en II Timoteo 3 comienza con, “en los postreros días vendrán tiempos peligrosos” (vs. 1). El versículo 13 resume una de estas tendencias: “mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”. En pocas palabras, la Biblia advierte de un incremento masivo de falsos maestros y de engaño—¡hoy en día! Mire alrededor en las divisiones de la IDU para confirmar que ésta realidad está sobre nosotros.

Cuando advertimos de un error doctrinal, a veces usamos un lenguaje fuerte que busca estimular a los lectores a la acción—que puede, nuevamente, hacer que algunos sientan que estamos “atacando” a otros. Recuerde, sin embargo, las fuertes palabras de Cristo a los escribas y fariseos en Mateo 23, donde Él los llama “hipócritas”, “necios y ciegos”, “llenos de hipocresía e iniquidad”, “guías ciegos”, “serpientes” y una “generación de víboras”. ¿Cuántos acusarían a CRISTO de ser “demasiado duro” o de “desamor” en estos versículos? No obstante la Iglesia de Dios es atacada por utilizar un lenguaje que apenas se acerca a Su elección de palabras.

Además, Judas 1:3 dice a los cristianos que “contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”. La palabra griega para la frase “contendáis ardientemente por” es definida por el Diccionario Expositivo de Vine (Vine’s Expository Dictionary) como “lidiar por una cosa, como un combatiente”. En lugar de que la IDR “ataque otros grupos y a sus líderes”, la Iglesia está más bien diligentemente “lidiando” las doctrinas falsas y las enseñanzas anti bíblicas tan desenfrenadas actualmente—con el objetivo de ayudar algunos del pueblo de Dios a regresar a la Verdad completa.

Los críticos en el Internet continúan ridiculizando y burlándose de la clara orden de Jesucristo a “unge tus ojos” (Apo. 3:18). Ellos lo hacen bajo su propio riesgo.

¿Qué va a hacer usted?